domingo, 8 de junio de 2014

La intolerancia a la lactosa, ¿un problema real o una moda dietética? I

¡Hola hola a todos!

Hace muchíiiiiiisimo que no escribía, y quiero pediros disculpas, pero sinceramente, llevo una temporada bastante desanimada y no encontraba ese empujoncito que necesitaba para ponerme de nuevo a ello. Pero hoy, que llevo un rato investigando por la Red, he pensado que es un buen momento para compartir con vosotros un problema que llevo sufriendo un tiempo y me está afectando en todos los niveles (físico, de salud y emocional): la intolerancia a la lactosa.

Yo no he sido consciente de que tenía este problema hasta hace unos meses, cuando fui plenamente consciente, después de observar los síntomas, de que algo de lo que ingería, no me sentaba bien.

Deciros que no me he hecho la prueba médica específica (hay maneras científicas de diagnosticar este problema) para identificar esta intolerancia, pero sí me he hecho la de la celiaquía y todas las pruebas de alergias alimentarias y ninguna me ha dado (gracias a Dios) positivo.

Pero por descarte, y porque tras meses de observación de notado claramente la relación causa-efecto al tomar lácteos, me he dado cuenta de que son ellos los que me sientan mal.

Además, mi hermano mediano sufre este problema desde hace muchísimos años, y al tener parte de componente genético, no es de extrañar que me pase a mí también.

Otro momento que me dio bastantes señales sobre mi problema fue cuando, hace unos años, empecé a hacer la dieta del suero lácteo. Consistía en ir tomando suero lácteo puro mezclado en agua a lo lardo del día. Bueno, pues no aguanté ni dos días. Gases, el vientre expandido, dolor abdominal súper intenso y diarreas constantes y explosivas (es un término médico que describe un tipo de diarrea, ya perdonaréis). Obviamente, lo dejé sin más y sin dudarlo, llamé a mi hermano para preguntarle sobre los síntomas de la intolerancia, y, efectivamente, me di cuenta de que todo era producido por el suero (que contiene muchísima más concentración de lactosa que la leche, un 70% frente a un 30%). Lo dejé, pero no le di más importancia. Y ahí hice mal, porque mi organismo ya me estaba mandando señales importantes.


¿Qué siento yo que me hace pensar en tener intolerancia a la lactosa?


Bueno, pues aparte de aquel episodio con el suero, he ido observando que cuando tomo leche (al principio sólo me percaté con la leche, entera, semidesnatada o desnatada, daba igual) mi abdomen, poco tiempo después de ingerirla,  se hincha, me duele, empiezo a sentir muchísimos gases y "ruidos de tripas", me siento mal en general y generalmente, cuando voy al baño, (siento ser tan explícita, pero me parece un síntoma importante), tengo diarrea o defecaciones anormales (más blandas de lo normal y explosivas).

 Además, sufro retención de líquidos crónica (aunque beba muchísima agua, infusiones, me mueva,...me da igual), no adelgazo aunque haga dieta, y tengo la piel fatal (de normal la tengo delicada, pero en los últimos meses, mi piel de repente enrojece, (sobre todo en espalda, escote y rostro), me sale una especie de urticaria en todas estas zonas, picor e incluso inflamación, aparte de granitos y un acné mucho más fuerte y duradero de lo normal.

Y aparte de todo esto, me siento decaída, cansada y con malestar, además de lo que me supone ver que me esfuerzo en hacer dieta sin adelgazar nada, con lo que me está afectando muchísimo psicológicamente.

Pero lo malo es que noto que va empeorando, y que ultimamente no tolero tampoco el queso (uno de mis alimentos favoritos, ¡me encanta en todas sus variedades!).

Así, a partir de mañana lunes 9 de junio, voy a comenzar una fase nueva de mi vida, una vida sin lácteos.

Como no quiero extenderme muchísimo en esta entrada, seguiré con el tema en otros posts, y trataré, entre otras cosas, estos asuntos:

-Qué es la intolerancia a la lactosa.
-Por qué la sufre tanta gente.
-Opciones a una vida sin lácteos: alimentos sustitutivos de los lácteos.
-Qué nos aportan los lácteos.
-Paso a paso y resultado de mi dieta sin lácteos.

Cualquier duda que tengas, o si simplemente quieres compartir tu caso conmigo y comparar situaciones, o si notas que tienes los mismos síntomas,  o tienes alguna sugerencia, por favor, no dudes en escribirme, aquí o a mi correo cmg.makeupa@gmail.com.

¡Un besazo y nos vemos/leemos pronto!

Cris.