miércoles, 22 de mayo de 2013

Un producto super práctico: el champú seco. Comparativa de marcas (review de Azalea y Gliss) y manual de uso.


¡Hola hola a todos!

Últimamente he observado un tanto atónita cómo la gente habla de un producto que yo he visto en mi casa desde pequeña, como si fuese algo super novedoso: el champú seco.

Yo ya lo usaba en los últimos años de colegio en época de exámenes, cuando no tenía ni tiempo de lavarme el pelo.

¿Y qué es el champú seco?

Pues un producto en formato spray que, aplicado sobre el cabello que ya necesita ser lavado, absorbe la grasa y la suciedad, permitiendo retrasar (uno o dos días, tampoco mucho más) el siguiente lavado.
Es ideal para épocas de trabajo frenético, para eventos inesperados (yo, por ejemplo, tengo unos horarios bastante dispares en mi trabajo, y, además, muchas veces me avisan con poco tiempo, así que me vienen fenomenal, en caso de que no me dé tiempo de lavarme el pelo), o para personas que deben guardar cama, o para mujeres que tienen la costumbre de ir a la peluquería semanalmente a lavar y peinar, o no sé, mil casos.

¿Cómo funciona?

Con el cabello seco y cepillado, debes ir pulverizándolo por capas (como si te aplicases tinte), a unos 20 cm, por todo el cabello, en las raíces y medios, que, generalmente, es lo que más se ensucia.
Una vez aplicado, con los dedos, iremos masajeando el cuero cabelludo y el cabello. Tras dejarlo en aplicación durante unos minutos, lo retiraremos con ayuda de una toalla (como si nos retirásemos el exceso de humedad tras lavarnos el pelo), o, mejor aún (así lo hago yo), con un cepillo, cepillando el pelo enérgicamente con la cabeza hacia abajo. (yo lo hago sobre la bañera para no manchar todo el suelo)
Luego, dicen, puedes darte con el secador para eliminar restos. (Abajo os cuento cómo lo hago yo).

Veréis que, enseguida, te ves el pelo limpio y sin grasa.

Es recomendable colocarse una toalla en los hombros, o llevar ropa que no te importe manchar (nunca negra, chicas), porque deja bastante residuo blanco.

El pelo dura limpio, como mucho, un par de días más, pero bueno, para crisis viene fenomenal.


Comparativa de productos:


Bien, yo conozco tres diferentes (en realidad dos, y un remedio casero), así que os voy a hacer una comparativa a continuación.





-Mi madre, que tiene problemas de espalda y no puede lavarse el pelo super a menudo (aparte de que, como no lo tiene super graso, le aguanta bastante más tiempo que a mí), siempre ha usado uno de toda la vida, el champú seco Azalea.

De venta en algunas perfumerías (super específicas, para nada en todas) o en Eroski (mi madre no ha conseguido encontrarlo en más sitios, ya que en El Corte Inglés dejaron de venderlo) así que para ella, un rollo tener que ir expresamente a Eroski a por él).
Cuesta 5 y pico (ahora no recuerdo el pico) y contiene 100 ml.





-El segundo es el de Gliss, de Schwarzkopf. Contiene 200 ml, lo puedes encontrar, también, en algunas perfumerías y en Mercadona (a mí me viene mucho mejor porque aquí, desde luego, hay más Mercadonas que Eroskis) y cuesta 4.49 €. Como veis, más barato y el doble de producto.






-Y el tercero, son los polvos de talco de toda la vida. Los encuentras en todas partes y son super baratos.

¿Pros y contras de cada uno?

El de Azalea no deja tanto residuo blanquecino en el cabello, así que para chicas muy morenas o para cabellos rizados (que no se puede cepillar tan profundamente como uno liso), mejor, aunque dura, pues eso, la mitad.
Aunque yo he de decir que no me lo aplico en todo el cabello, por capas, como os decía, sino en las zonas que más se me engrasan (o que más se nota, vaya), como en la ralla del pelo, la línea del cabello que rodea la cara y el remolino que tengo detrás. Con esto, más que suficiente.

Eso sí, importante deciros que, en el intento de la marca por hacer un producto no agresivo con el medio ambiente, (cosa que está muy bien), este champú, si dejas de usarlo con frecuencia, se queda sin gas (cosa que está muy mal). Total y absolutamente inservible. Así que sólo es apto para las que lo vayáis a usar con frecuencia. Y eso que dice mi madre que, desde que cambiaron el formato, ha notado que va mejor, pero vaya gracia, 5 € a la basura...

El de Gliss sale mucho mejor de precio y limpia fenomenal (hay gente que opina que incluso mejor que el de Azalea), pero deja mucho más residuo blanco, con lo que necesita ser cepillado super en profundidad para retirarlo. Yo me lo apliqué ayer y acabé con las cejas blancas...jajaja

Y los polvos de talco, evidentemente super cómodos, baratos y accesibles, pero dejan, lógicamente, ya que son mucho más gruesos que los productos pulverizados, mucho más residuo. Y eso sí, prohibidos para gente de cabello muy oscuro, se notaría, seguro.
Pero para los cabellos claros, cumplen más que bien su función, si tienes más cuidado.

Así que, a partir de aquí, si os decidís por este producto, dejo a vuestra elección cuál escoger, ya que efectivos, son los tres.

También deciros que aunque son muy prácticos y cumplen su función, no dejan el pelo como recién lavado, la textura queda diferente, como más rígido, y con menos brillo, pero imperceptible para el resto de la humanidad, os lo aseguro.

¿Conocíais este producto?

Cris.



1 comentario:

  1. Cris, yo cono ia este producto, de toda la vida, en mi casa. Ha habido varias marcas desde entonces. Yo alguna vez lo usé hace muchos años, pero tengo la suerte o la desgracia, de tener un pelo seco y me aguanta muy bien. Yo sé que es efectivo y conozco muchas personas que lo usan. Un besito. Tita

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