lunes, 6 de mayo de 2013

EL SOL: El factor de protección solar (FPS O SFP). ¿Qué es el FPS y cómo se debe aplicar?

¡Hola hola a todos!

Se acerca el veranito y con él la temporada de piscinas, terraceo, excursiones al monte y la playa.
Y con todo esto, los baños de sol (voluntarios o no) y todas sus consecuencias.

Yo siempre he sido muy pesadita con todos mis clientes acerca de ese tema, y aunque durante los últimos años he intentado ser bastante cuidadosa (de jovencita no tanto, la verdad, así que, en serio, por favor, intentad meter en la cabeza de vuestros hijos adolescentes lo dañiño que puede ser el sol en exceso), últimamente mi piel no reacciona nada bien al sol.

Diagnosticada médicamente como una piel hipersensible y reactiva a muchos factores (se me enrojece fácilmente con cualquier cosa), no oficialmente yo la considero como un peñazo de cuidado. No puedo estar ni diez minutos al sol sin que se me queme y me salga un eritema que roce la erupción (ayer, sin ir más lejos, estuve al sol a eso de las 7 de la tarde y me salió en el escote una erupción tremenda). Y eso que ahora mismo no tomo ninguna mediación fotosensibilizante ni nada de eso.

Con esto quiero deciros y sobre todo, advertiros, que, aunque a primera vista no lo percibamos, y en pieles jóvenes no lo veamos, el sol siempre acaba haciendo estragos si no tenemos cuidado.

Así que, después del sermón, hoy quiero hablaros de la protección solar.





¿Pero qué es el índice o factor de protección solar (FPS)?

Como ya sabéis, el sol y sus radiaciones tienen la capacidad de provocar cambios en las moléculas de nuestra piel, desde activar la secreción de melanina como una defensa natural (lo que provoca el bronceado), activar la síntesis de vitamina D (esencial para absorber el calcio que se encuentra en los alimentos), puede (en su justa medida) mejorar problemas de exceso de grasa o acné, pero también puede provocar cambios perjudiciales (como la oxidación de las células con el consiguiente envejecimiento prematuro, la hiperpigmentación que provoca lunares y manchas, y por supuesto, y por explicarlo sencillamente, “descolocar” tanto las células cutáneas que se acaben transformando hasta el punto de ser cancerosas, el cáncer de piel, vamos). Por todo esto, y lo que os quiero decir es que el sol es bueno, pero como todo, en su justa medida.

Cuando nos ponemos una crema con factor de protección solar, el objetivo es reprimir la absorción de los rayos ultravioleta dañinos, es decir, frenar, temporalmente, los efectos nocivos del sol.
El hecho de utilizar FPS no va a evitar que la piel se broncee, ya que las células detectan igual la presencia del sol y segregan melanina de todas maneras. Así que sí puede ralentizarse un poco, pero
aunque utilicemos FPS nos vamos a poner morenos. Esto lo digo por todos aquellos que no usan protección por el miedo de quedarse blancos como la horchata.

¿Pero, qué mide el FPS?¿qué quiere decir?

Bueno, cada índice de protección solar, cada número, viene a decirnos el tiempo de protección (es decir, el tiempo que puede estar la piel al sol sin quemarse) que nos va a dar esa crema. Si tenemos en cuenta que diez minutos es el promedio (lo creáis o no) de tiempo que la piel puede estar al sol sin quemarse ni sufrir daños, calcularemos el FPS multiplicando el índice de la crema (por ejemplo, del 15) por 10.
Así, 15x10=150, que son los minutos que (en teoría) podemos estar al sol sin quemarnos al utilizar crema con factor 15. (Ay, espero haberlo explicado bien...)
Así, si la crema es del 50, podemos estar (en teoría) 500 minutos (8 horas) al sol sin quemarnos.

Peeeeero, como veis, digo “en teoría”, ¿por qué? Porque cuando nos ponemos esa crema, nos bañamos, nos vestimos y desvestimos, giramos en la toalla, sudamos...es decir, que esa protección no es tan efectiva, por lo que es obligatorio reponer esa crema cada dos horas y después de cada baño, por muy waterproof o water-resistant que sea. Y es que con eso, chicos, es mejor prevenir que curar.

Y lo que, evidentemente, debemos tener en cuenta es que no es lo mismo una piel clarita a una piel de color, aquí os pongo el cuadro de los tipos de piel según su tonalidad y cómo reaccionan al sol:


 

Yo este año he decidido utilizar directamente crema con FPS del 50. Y ya veréis como, aún así me broncearé (lo que yo me bronceo, que no es muchísimo, me pongo doradita y ya).

¿Qué factores de protección solar existen en el mercado?

Si vivimos en España, (o en cualquier país de la Unión Europea) el FPS será diferente que, por ejemplo en EEUU.





Aquí en España, el FPS va desde el 2, 4 o el 6 (es decir, nada de nada, como si no existiese, poco poquito, y el 6, pues bueno, muy insuficiente), hasta el 50+, lo llaman ahora.
Y es que, queridos 50+ es el máximo que existe, y por ley poner más protección es fraudulento, porque engaña al usuario al no proteger más, costando bastante más dinero.

Copio y pego lo que dicen las leyes existentes:

Según la Unión Europea y la Food and Drug Administration (FDA) de EEUU, el índice de protección solar (SPF en inglés) máximo recomendado es 50+. Un SPF superior no tiene una protección significativa acorde con la numeración y puede confundir al consumidor, según las autoridades competentes europeas y americanas. 


¿Y el FPS lo debemos utilizar sólo cuando vayamos a la playa?

Un rotundo NO.

El sol nos afecta siempre. Cuando andamos por la calle, cuando nos sentamos en una terraza, si salimos a correr o a caminar...siempre.
Así que siempre deberíamos proteger nuestra piel. Existen muchas cremas y maquillajes en el mercado que ya contienen FPS, pero muchos otros no, aparte de que, generalmente los que lo contienen son de índice insuficiente para todo el día, así que no está de más utilizar protección extra.

En resumen: 


 


¿Cómo aplicar esta protección?

Es importante aplicarla una media hora antes de exponernos al sol para que esa barrera protectora haga su efecto.
Y como ya os he dicho, es fundamental ir reponiéndola con las horas, sobre todo si sudamos o nos bañamos.

Aparte de esto, sabed que existen cremas solares específicas para pieles maduras, para pieles grasas, incluso con propiedades antiedad o reductoras.

Como no quiero resultar pesadita en exceso, más adelante os hablaré de otros temas al respecto, como la diferencia entre bronceador, bloqueador solar o filtro solar.

Y por supuesto, me encantaría que me dejaseis vuestras dudas sobre el tema en los comentarios de abajo, y así, en la siguiente entrega sobre este tema, poder contestarlas.

¡Espero haberos aclarado algo!

Cris.




2 comentarios:

  1. La verdad es que con el tema del sol, seguimos sin concienciar nos mucho. Por otro lado, es una pesadez estar poniéndote crema cada rato. Yo, te digo una cosa, cada vez me aburre más tomar el sol. L@s que hemos tomado el sol un poco " a lo bestia" , y como la dichosa piel TIENE MEMORIA, supongo que aún tendremos que ponernos el máximo de protección y si encima no sirve para mucho, pues estamos apañados. Qué le vamos a hacer. Algún día se llevará estar blanca. Un besito. Tita

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    1. ¡Pero claro que sirve, Tita! y sí, los que vivísteis esa época un tanto inconsciente de untaros Nivea, aceite, hasta Cocacola, he oído yo...tenéis que tener mucho cuidado y vigilaros mucho las manchas y los lunares, que es lo que dices, la piel tiene memoria y una mancha o un lunar peligroso no salen en un año...

      Así que sí, hay que protegerse, y por supuesto que sirve.

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